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lunes, 20 de febrero de 2017

Las glorias, otra herencia romana

Las glorias son, sin duda, una herencia romana derivada de los hypocaustum. En la comarca de Saldaña, la gloria es el sistema de calefacción típico, de siglos.

Consiste en un hueco debajo del suelo, en las plantas bajas, que se carga con ceniza o paja para que el suelo se mantenga siempre caliente, y con él la atmósfera de la casa. La cámara que constituye está construida con bóvedas de ladrillo.

Antiguamente, las glorias se cargaban también con estiércol y sarmientos, cuando prácticamente todas las familias disponían de ganado y se cultivaba la vid. Otros combustibles para las glorias eran el césped seco, las ramitas de arbusto, las astillas, etc.

Se construían para calentar el suelo y el ambiente de alguna habitación de la vivienda, generalmente los espacios de la planta baja más utilizados, como la cocina y la glorieta.

Relacionada con la gloria, algunas casas contaban con glorieta, la dependencia en la que tenían lugar reuniones más solemnes que las de la cocina.

El sistema de calefacción de gloria es de gran resultado y poco coste en las comarcas cerealistas.

domingo, 19 de febrero de 2017

Los molinos del río Carrión a mediados del siglo XVIII

El Catastro de la Ensenada, realizado a mediados del siglo XVIII en Castilla, es una magnífica fuente sobre la economía, la sociedad y el paisaje de esa época.

La pregunta 17 del Catastro de la Ensenada de Velillas del Duque decía así: "Si hay algunas minas, salinas, molinos harineros, o de papel, batanes, u otros artefactos en el Término, distinguiendo de qué metales, y de qué uso, explicando sus dueños, y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año".

Los vecinos de Velillas comisionados para participar en el Catastro, una averiguación fiscal, dijeron lo siguiente:

"(...) que en esta población ni en su término no hay ruinas, salinas ni lo demás que se expresa, a excepción de un molino harinero de tres ruedas, que anda todo el año por tener el agua suficiente para ello, situado sobre un cuérnago que se saca del río y es propio de Don Lucas Gallo, presbítero, y de Don Juan Gómez, vecinos de la villa de Saldaña, el que tienen arrendado a Francisco Escudero, vecino del lugar de Renedo de la Vega, en veinticinco cargas de trigo, tres de centeno y diez arrobas de focino al año, regulada cada arroba en veinticinco reales; y dicho arrendatario, en atención a que no tiene que moler siempre, le consideran por esta razón cuatrocientos reales de útil al año" (20 de octubre de 1753).

A la misma pregunta 17, los vecinos de Renedo de la Vega contestaron:

"(...) que dentro de este término, que pertenece a éste, intitulado Lerones, existen dos molinos harineros de tres ruedas cada uno sitas sobre un cauce que recibe agua del río Carrión; el uno propio del Concejo de este lugar que lleva en arrendamiento Francisco Salvador, vecino del lugar de Velillas, provincia de Palencia, por el que paga en cada año ciento dieciocho fanegas de trigo, ocho de centeno, cuatro de cebada y ocho arrobas de focino regulada cada una de estas veinte reales; y el otro propio del Concejo del lugar de Villaproviano, que lleva en renta María Marcos, viuda vecina de la villa de Itero, y por él paga en cada un año ciento cincuenta y dos fanegas de trigo y les queda de utilidad a cada uno de dicho. Los arrendatarios en cada un año, ochocientos reales. Así mismo, hay un molino de aceite de linaza propio de Miguel Mínguez, vecino del lugar de San Martín del Valle, que muele cuatro meses al año y en ellos le queda de utilidad cuatrocientos reales" (6 de junio de 1754).